Una cabra se encuentra atrapada sin agua y sin alimento desde hace más de una semana en un pequeño risco del municipio gomero de Valle Gran Rey. Por esta zona, pasaba un antiguo camino de cabras, de ahí que se produzca de manera frecuente, la aparición de estos animales.
Los turistas de la zona están conmovidos.
El animal, es parte de ganado suelto y está desesperado. Un hecho que es la segunda vez que ocurre en esta misma localidad.
El animal lleva una semana sin agua y comida (Imagen: RTVC)
Comentario personal: En el año 2008 ya ocurrió un caso parecido, y, creo recordar, que se "solucionó" matando a tiros a la víctima.
Es penoso que el texto de la noticia resalte que “los TURISTAS de la zona están conmovidos”. Estoy segura de que también hay lugareños que sientan compasión por éste y por cualquier otro animal que sea una víctima inocente por la desidia de las autoridades. Lo más preocupante es que una vez más se demuestra la miseria de la clase política y la sociedad en general ante el sufrimiento del resto de las especies animales. Su desgracia reside en no haber nacido humano.
Quien no siente compasión no tiene derecho de existir.
Acabemos con los gorriones porque se comen el grano, acabemos con las palomas porque ensucian la ciudad, acabemos con las cucarachas y las ratas porque traen enfermedades, acabemos con las nutrias, los delfines y las focas porque se comen NUESTROS peces, acabemos con los jabalíes porque destruyen el maíz, acabemos con los lobos porque matan ovejas, acabemos con los topos porque agujerean los campos, acabemos con los ratones porque roen nuestros libros, acabemos con las polillas porque se comen la ropa, acabemos con las moscas porque molestan, acabemos con los mosquitos porque nos pican, acabemos con los tiburones porque nos dan miedo, acabemos con los tigres porque son un peligro para la gente, acabemos con los ciervos porque hacemos deporte, acabemos con las serpientes porque son animales dañinos, acabemos con las arañas porque son asquerosas, acabemos con las negras porque huelen mal, acabemos con las mujeres porque son todas unas putas, acabemos con las putas porque son escoria, acabemos con las inmigrantes porque nos roban el trabajo, acabemos con las extranjeras porque nos contaminan, acabemos con las mariconas porque pervierten las niñas, acabemos con los estorninos porque son una plaga, acabemos con las pobres porque no cotizan, acabemos con las hierbas porque son malas hierbas, acabemos con el bosque amazónico porque estorba el monocultivo, acabemos con la sabiduría porque interfiere el progreso, acabemos con el vício de pensar, acabemos con la manía de sentir, acabemos con los conejos porque invaden las cosechas, acabemos con los zorros porque se comen los conejos, acabemos con los valles sin embalses, acabemos con las veganas porque aman la vida, acabemos con todos los obstáculos al estado de bienestar, acabemos con quien se resista, acabemos con todas, con todos, con todo. Acabemos con todo.
Este bellísimo poema de León Felipe no sólo tiene aplicación a nuestro país, España, sino en el mundo entero. Felipe se pregunta:
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora, ahora que la justicia vale menos, infinitamente menos
que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos, infinitamente menos
categoría que el estiércol;
si no es ahora ... ¿cuándo se pierde el juicio?
Qué triste es reconocer que ya no hay locos, todo el mundo está cuerdo, terriblemente cuerdo, insensible ante las injusticias sangrantes que nos rodean. ¿Cómo podemos esperar que la ciudadanía reaccione ante el maltrato a los animales, si no somos capaces de reaccionar, de despertar del sueño profundo en el que estamos sumidos, cuando a nuestro alrededor se están cometiendo crímenes sin castigo cuyas víctimas son nuestros congéneres, personas como nosotros, víctimas del poder corrupto?
YA NO HAY LOCOS
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto y ... ni en España hay locos. Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.
Oíd ... esto,
historiadores ... filósofos ... loqueros ...
Franco ... el sapo iscariote y ladrón en la silla del juez repartiendo castigos y premios,
en nombre de Cristo, con la efigie de Cristo prendida del pecho,
y el hombre aquí, de pie, firme, erguido, sereno,
con el pulso normal, con la lengua en silencio,
los ojos en sus cuencas y en su lugar los huesos ...
El sapo iscariote y ladrón repartiendo castigos y premios ...
y yo, callado, aquí, callado, impasible, cuerdo ...
¡cuerdo!, sin que se me quiebre el mecanismo del cerebro.
¿Cuándo se pierde el juicio? (yo pregunto, loqueros).
¿Cuándo enloquece el hombre? ¿Cuándo, cuándo es cuando se enuncian los conceptos
absurdos y blasfemos
y se hacen unos gestos sin sentido, monstruosos y obscenos?
¿Cuándo es cuando se dice por ejemplo:
No es verdad. Dios no ha puesto
al hombre aquí, en la Tierra, bajo la luz y la ley del universo;
el hombre es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello?
¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora, ahora que la justicia vale menos, infinitamente menos
que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos, infinitamente menos
categoría que el estiércol;
si no es ahora ... ¿cuándo se pierde el juicio?
Respondedme loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto
y ... ¡Ni en España hay locos! ¡Todo el mundo está cuerdo,
terrible, monstruosamente cuerdo! ...
¡Qué bien marcha el reloj! ¡Qué bien marcha el cerebro!
Este reloj ..., este cerebro, tic-tac, tic-tac, tic-tac, es un reloj perfecto ...,
Los animales tenemos derecho a la vida, a una vida en libertad.
Los animales no humanos nunca debieron perder los derechos que la humanidad les ha robado.
Los animales no humanos no son nuestra propiedad. No son nuestros esclavos.
En 1879, el filósofo británico Jeremy Bentham, después de que Francia acabara de abolir la esclavitud, expresó en su obra “An Introduction to the Principles of Morals and Legislation” (Introducción a los Principios de la Moral y la Legislación) refiriéndose a los animales: "Puede que llegue el día en que el resto de la creación animal recupere los derechos que nunca le hubieran sido arrebatados salvo por la mano de la tiranía. Los franceses ya han descubierto que la negrura de la piel no es una razón por la que un ser humano pueda ser abandonado sin remisión al capricho de su torturador. Quizá llegue el día en que se reconozca que el número de patas, la vellosidad de la piel, o la terminación de hueso sacro, son razones igualmente insuficientes para abandonar a un ser sensible al mismo destino. ¿Qué otra cosa debiera trazar el límite insuperable? ¿Acaso la facultad de razonar, o tal vez la facultad del lenguaje? Pero un caballo adulto, o un perro, es, más allá de toda comparación, un animal más racional, y con el que es más posible comunicarse, que un niño de un día, de una semana, o incluso de un mes. Supongamos, sin embargo, que fuese de otra manera, ¿cuál sería la diferencia? La pregunta no es ¿pueden razonar?, ni ¿pueden hablar?, sino ¿pueden sufrir?”.
En "El Aguafiestas", biografía de Mario Benedetti escrita por Mario Paoletti, he encontrado algunas menciones sobre el papel del torturador en la obra del escritor y poeta uruguayo. Por supuesto, Benedetti escribió en diversas ocasiones sobre los rasgos personales de estos individuos, pero ahora me gustaría mencionar estas notas que me han resultado interesantes enfocándolas en nuestra “ingenuidad o ignorancia” que nos impiden reconocer al torturador que convive con nosotros en nuestra sociedad, que puede ser nuestro vecino, un pariente, alguien que, mientras las circunstancias lo permiten, lleva puesta una máscara que oculta su verdadera personalidad. Quizá por el miedo al peso de la ley no se atreve a dar rienda suelta a sus bajos instintos asesinos, pero cuando las leyes cambian y la tortura puede ser legal, aparece su verdadero rostro, sin máscara engañosa.
Apuntes de “El Aguafiestas”:
“En el cuento “La vecina orilla” (de su obra “Con y sin nostalgia”) Dionisio, el compañero de una militante torturada, comenta: “ ¿No te parece imperdonable que sólo hayamos calculado nuestra victoria y jamás nuestra derrota? Ésa es la prueba de que estábamos inmaduros. Pensábamos que el enemigo era un caballero conservador y resultó ser una bestia asesina”.
Dionisio exagera: nadie había pensado que el enemigo era un caballero conservador. Pero es cierto, en cambio, que la ferocidad de la represión (en Uruguay, como en cualquier otro conflicto armado) tomó a todos por sorpresa. ¿Ingenuidad o ignorancia? Porque la tortura no era algo nuevo y desconocido. Si hasta se la podía ver en cualquier película. Pero los torturadores de las películas tenían uniforme nazi, ojos japoneses o acento de bajo fondo norteamericano, mientras que estos torturadores de ahora, en cambio, son uruguayos como vos y como yo, viven en nuestro mismo barrio, llevan a sus hijos a las mismas escuelas que nosotros llevamos a los nuetros, son hinchas de Nacional o de Peñarol igual que nosotros, su mujer va a la misma peliquería que la mía y hasta algunos de ellos están casados con algunos de los míos o de los tuyos. Mario descubre que tiene una incapacidad biológica para entender cualquier forma de crueldad. ¿Qué clase de hombre hay que ser, se pregunta una y otra vez, para violar a una parturienta, para picanear a un niño frente a su padre, para mantener a un preso, mutilado y hambriento, en una celda inundada? Son reflexiones antiguas y amarguras viejas”.
En “Pedro y el Capitán”, obra de teatro escrita por Benedetti, el escritor uruguayo pretende indagar en las motivaciones psicológicas de un profesional de la tortura. “La obra —dice Mario en el prólogo de la edición española— no es el enfrentamiento de un monstruo y un santo, sino de dos hombres, dos seres de carne y hueso, ambos con zonas de vulnerabilidad y de resistencia. La distancia entre uno y otro es, sobre todo, ideológica, y es ahí donde está la clave para otras diferencias que abarcan la moral, el ánimo, la sensibilidad ente el dolor humano, el complejo trayecto que media entre el coraje y la cobardía, la poca o mucha capacidad de sacrificio, la brecha entre la traición y lealtad”. En el transcurso del diálogo, el Capitán ( torturador) le explica a Pedro
( torturado) cómo fue entrenado para torturar: “me enseñaron con breves y soportables torturitas que sufrí en carne propia, dónde residen los puntos sensibles del cuerpo humano. Pero antes me enseñaron a torturar perros y gatos. Antes, antes. Siempre hay un antes”.
Hasta aquí las notas de “El Aguafiestas”
Sí, nos guste o no, nos cueste o no aceptarlo (o digerirlo), dentro de nuestra sociedad hay enmascarados que pueden pasar por ciudadanos honrados, incluso simpáticos, pero, como diría Machado, “esconden un alma fea”. Algunos de estos individuos, al igual que el personaje torturador de “Pedro y el Capitán”, antes de practicar sus salvajadas con otros congéneres han torturado animales indefensos con toda impunidad (como ocurre en España, donde el maltrato, tortura y asesinato de animales sale gratis, incluso se considera un “arte”).“La distancia entre uno y otro(entre torturador y torturado, o entre quienes torturan a una criatura indefensa —no humana— y los que luchamos por defender a las víctimas para que estas prácticas estén castigadas por ley)es, sobre todo, ideológica, y es ahí donde está la clave para otras diferencias que abarcan la moral, el ánimo, la sensibilidad ente el dolor humano (o animal no humano)”.
Como diría Benedetti en uno de sus poemas, quizá la dificultad esté en dilucidar “qué es máscara y qué es rostro”. No cabeduda de que lo que nos puede ayudar a ver lo que se esconde detrás de esa máscara es quitarnos el velo de la ingenuidad, dejando atrás la ignorancia y caminar por la vida con los ojos bien abiertos.
Juan se siente maltratado por su mujer, María. En ocasiones, especiales y breves, la tortura física y psíquica que María ejerce sobre Juan y sus hijos les da una tregua. Esos días no reciben insultos, golpes o palizas. Ésto ocurre cuando María está feliz, ya sea porque ha asistido a una magnífica corrida de toros, donde el matador ha hecho una buena faena, o porque ha tenido un estupendo día de caza (su deporte favorito). Son días en los que María está radiante, incluso cariñosa. Para ella no hay nada más enriquecedor que disfrutar de una buena montería con sus amigas. Se siente como el torero que tiene en sus manos la vida del toro, como un dios (que no le ha dado la vida al animal pero sí tiene el poder de arrebatársela). Exceptuando estos fugaces momentos, la existencia de Juan y sus hijos es un infierno. Cuando María regresa del trabajo, aunque Juan procura tener la casa ordenada y la cena preparada (él tiene que encargarse de esas tareas después de una jornada laboral agotadora), siempre encuentra algún motivo para crear una discusión, ya sea porque la sopa está fría o porque la hamburguesa está poco hecha, o porque sí, sin más. María entonces ordena a los tres pequeños ponerse en fila y les da a elegir el cinturón con el que les va a azotar. Cuando cree que ya han tenido suficiente, les manda irse a dormir (no sin advertirles que no quiere oír gemidos). Después le toca el turno a Juan, por llorar y suplicar que no pegue a los niños. Le golpea y le arrastra hasta la cama, y allí le fuerza sexualmente hasta dejarle sangrando. María ríe mientras apunta con el rifle de caza la cabeza de Juan. Los golpes no cesan hasta que Juan pierde el conocimiento.
Cuando Juan despierta se ve rodeado de policías. Uno de ellos está hablando por teléfono, y le escucha decir: “El detenido debió sufrir una caída durante la huida, después de cometer el crimen. Ha permanecido incosciente hasta ahora. Hemos encontrado el cadáver de su mujer. Al parecer, la ha matado con la escopeta de caza. Por suerte, los niños estaban en la escuela”. Juan se mira las manos, están ensangrentadas. Luego mira a su alrededor y ve a sus vecinos gritando: “¡Asesino, asesino!. Al final la has matado. ¡Cobarde!. ¡Justicia para María!
Nota aclaratoria:
El relato ficticio que acaba de leer es lo que podría haber soñado Juan (el verdadero maltratador) mientras estaba inconsciente, después de asesinar a su mujer, María. Este extraño sueño ha sido la herramienta que he utilizado para mostrar el hecho extraordinario (pero no imposible) de que un hombre se vea en estas circunstancias. Sin embargo, sí estamos acostumbrados a que sea una mujer quien padezca este infierno. Los detalles sobre las vejaciones y torturas a las víctimas reflejan con fidelidad los testimonios de mujeres maltratadas que han sido publicados en la prensa recientemente.
Paso a continuación los datos de la prensa de donde he extraído la información:
63 mujeres han muertoa manos de sus parejas o ex parejas, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.
En España, más de 100.000 mujeres reciben actualmente atención por ser víctimas de la violencia machista.
El presunto asesino de la azada fue absuelto porque el juez no creyó a la víctima.
Diez días antes del asesinato, el juez absolvió al agresor porque la víctima no había mostrado "pasión y convicción" en el juicio.
La víctima, R. R. C., de 42 años, denunció el pasado 1 de junio a su pareja, J.H.F., de haberla insultado y amenazado con una escopeta de caza tras haberla acusado de tener un amante con el argumento de que "si no era para él no era para nadie", así como de haberla agredido físicamente.
Cada 15 segundos, en alguna parte del mundo, una mujer es agredida. En Sudáfrica, una mujer es asesinada cada seis horas por un compañero íntimo. En Guatemala son asesinadas dos mujeres cada día. En Honduras se registraron el año pasado 405 feminicidios y en 2007 en la India fueron asesinadas 22 mujeres al día por cuestiones relacionadas con la dote.
Testimonios de mujeres que han sobrevivido al maltrato
Mujer de guardia civil:
Agredida física y sexualmente durante 33 años, cuenta cómo su ex marido, un agente de la Guardia Civil, solía llegar a casa de mal humor y, en cualquier momento, se desataba una bronca. "Ponía en fila (a sus cinco hijos) y les daba a elegir el cinturón con el que querían que les azotara”. En una ocasión “vi la pistola en mi cabeza”, explica la mujer que aun tiene pánico de encontrarse con su exmarido.
Profesora universitaria:
En una ocasión, su marido empezó a zarandearla y, sin mediar palabra, le dio un cabezazo en la cara. La dejó sangrando e inconsciente. "Cuando me levanté tenía a mis dos pequeños llorando a mi lado", explica la víctima. Pero cuando más la humillaba era cuando la forzaba sexualmente hasta dejarle sangrando, y añade: “luego se reía”.
Sus hijos también sufrían maltrato. En una ocasión, uno de ellos se puso enfermo porque su padre le obligó a pasar varias horas fuera de casa porque lloraba. Era invierno y había nevado. Cuando explicó ante un tribunal los maltratos padecidos por sus hijos, el juez dijo que se trataba del derecho de corrección (a educar) del padre.
Paso a compartir con vosotros unas reflexiones del libro Pregúntale a Platón, escrito por Lou Marinoff, sobre la violencia o el salvajismo que pueden aflorar en determinadas circunstancias en nuestra sociedad. Por supuesto, aquí se exponen conclusiones sobre el hombre como especie, como colectivo, no como individuos. Por suerte, no todos nos sentimos identificados con estas actitudes…
La epidemia actual de violencia juvenil la anticipó William Golding en la novela El señor de las moscas, en la que un grupo de jóvenes escolares ingleses, supuestamente bien educados, y de buena familia, naufraga y acaba en una isla tropical. Sin la supervisión de los adultos —y la disciplina, el amor y la estructura social— degenerarán rápidamente en una tribu de salvajes asesinos.
Golding reafirma las ideas de Hobbes y Freud: la civilización no es más que un fino barniz sobre el estado animal de la naturaleza humana. Si se elimina este barniz, o se permite que se desgaste por el abandono, lo que queda al descubierto es un animal egocéntrico y rapaz, que matará a los de su propia especie que miren hacia el lado equivocado o no compartan sus creencias.
Cuando El señor de las moscas se adaptó para la pantalla grande en 1963, el director Peter Brook pensó que tendría dificultades para que los actores jóvenes dejaran de lado su educación, olvidaran sus modales en la mesa, y se comportaran como salvajes. No tenía por qué haberse preocupado: necesitaron muy pocas instrucciones o ánimos. Posteriormente el director escribió: “La experiencia me demostró que la única falsedad de la fábula de Golding es la duración del descenso hacia el salvajismo […] la catástrofe absoluta podría producirse en un fin de semana largo”.
La epidemia actual de violencia juvenil la anticipó William Golding en la novela El señor de las moscas, en la que un grupo de jóvenes escolares ingleses, supuestamente bien educados, y de buena familia, naufraga y acaba en una isla tropical. Sin la supervisión de los adultos —y la disciplina, el amor y la estructura social— degenerarán rápidamente en una tribu de salvajes asesinos.
Golding reafirma las ideas de Hobbes y Freud: la civilización no es más que un fino barniz sobre el estado animal de la naturaleza humana. Si se elimina este barniz, o se permite que se desgaste por el abandono, lo que queda al descubierto es un animal egocéntrico y rapaz, que matará a los de su propia especie que miren hacia el lado equivocado o no compartan sus creencias.
Cuando El señor de las moscas se adaptó para la pantalla grande en 1963, el director Peter Brook pensó que tendría dificultades para que los actores jóvenes dejaran de lado su educación, olvidaran sus modales en la mesa, y se comportaran como salvajes. No tenía por qué haberse preocupado: necesitaron muy pocas instrucciones o ánimos. Posteriormente el director escribió: “La experiencia me demostró que la única falsedad de la fábula de Golding es la duración del descenso hacia el salvajismo […] la catástrofe absoluta podría producirse en un fin de semana largo”.
Hasta aquí el texto copiado del libro.
Este estudio me ha hecho recordar la novela de José Saramago Ensayo sobre la ceguera. Los que la hayáis leído comprenderéis el por qué de esta relación.
Quizá os interese ver este vídeo sobre la agrasividad:
En pleno siglo XXI persisten tradiciones asesinas ¿hay que respetarlas?
En Tanzania y Burundi muchas personas consideran a los albinos “fantasmas”, no son “humanos”. “Creen que si uno usa las partes del cuerpo de un albino, se hará rico”. Infinidad de albinos han sido asesinados para que los médicos tradicionales puedan usar su piel o partes de su cuerpo para hacer pócimas destinadas a atraer la fortuna y la buena suerte. En idioma kiswahili ni siquiera hay una palabra para designar a los albinos, que en Tanzania son llamados “zeru” (fantasma).
"Mucha gente albina es asesinada en Tanzania y el Gobierno no dice nada"
En este país africano persisten supersticiones contra quienes muchos tanzanos consideran "fantasmas" y les usan para el tráfico de órganos. Estas personas extremadamente blancas y rubias en un país de personas mayoritariamente negras luchan para que se les considere simplemente eso: personas.
En las predecibles elecciones nacionales celebradas en Tanzania recientemente ocurrió algo sorprendente: un hombre de unos 50 años, padre de tres hijos y vecino de una ciudad costera del sur salió elegido como representante parlamentario. Pero lo que hacía que Salum Khalfani Bar’wani sobresaliese sobre los demás candidatos era su condición de albino.
Bar’wani padece un desorden genético que afecta a una de cada 3.000 personas en Tanzania y que produce una pérdida de la pigmentación en la piel, el pelo y los ojos. Con su piel quemada por el sol, pelo amarillento y claros ojos azules, los albinos africanos destacan entre el resto de la población.
Estar simplemente al aire bajo el sol ecuatorial puede resultar tan doloroso como mortal para esta gente: muchos albinos en África mueren de cáncer de piel antes de cumplir 30 años. Pero en Tanzania, y en la vecina Burundi, tendrán suerte si llegan a vivir tanto tiempo, debido al creciente tráfico de órganos humanos de albinos que ha surgido en los últimos años.
“Aquí la gente cree en algunas cosas”, dice Bar’wani por teléfono desde Lindi, en el sur de Tanzania. “Creen que si uno usa las partes del cuerpo de un albino, se hará rico”.
Infinidad de albinos han sido asesinados para que los médicos tradicionales puedan usar su piel o partes de su cuerpo para hacer pócimas destinadas a atraer la fortuna y la buena suerte. En idioma kiswahili ni siquiera hay una palabra para designar a los albinos, que en Tanzania son llamados “zeru” (fantasma).
Para combatir el escándalo de los asesinatos y mutilaciones de albinos, el presidente Jakaya Kikwete designó en 2008 a una mujer albina, Al-Shymaa Kway-Geer, para el Parlamento. Pero Bar’wani es el primero que sale elegido por votación popular.
“La gente aquí dice que los albinos no trabajan, que no pueden hacer nada”, dice. “Yo les digo que los albinos son personas, que no hay diferencia, que somos iguales que ellos y que podemos hacer lo mismo que los demás”.
Bar’wani, que se presentó con el Frente Unido Cívico, venció en las elecciones del 31 de octubre a un veterano político de Lindi, con un margen de más de 2.000 votos. “Entré en política para representar a la gente que tiene discapacidades”, afirma. “Para nosotros no hay oportunidades de educación ni trabajos en este país. Mucha gente albina es asesinada, pero el Gobierno no dice nada, permanece en silencio”.
Bar’wani espera que su victoria ayude a cambiar la situación. “Los albinos no son considerados totalmente humanos por los demás tanzanos”, explica Susan DuBois, directora ejecutiva del grupo estadounidense Asante Mariamu que defiende los derechos de los albinos y que apoya a los de Tanzania enviándoles protector solar, sombreros y ayuda financiera.
La organización se llama así en honor a Mariamu Staford, que tenía 26 años y estaba embarazada cuando una pandilla de hombres entró en su casa en el rural de Tanzania en 2008. Intentaron arrancarle los brazos. Sobrevivió al ataque, pero perdió sus dos extremidades y a su hijo. “Bar’wani será un ejemplo muy visible de que la gente albina es absolutamente normal, muy competente y capaz de hacer contribuciones serias a la sociedad”, apunta DuBois.
Durante la campaña electoral algunos de los oponentes de Bar’wani aseguraron que por ser albino era deficiente mental, o que la luz del sol le incapacitaba para pensar. Los activistas esperan que tales mitos desaparezcan con su entrada en el Parlamento.
“Los tanzanos están aceptando a la gente albina como gente normal, que tienen derecho a ser elegida y a ser parte del proceso de toma de decisiones políticas a nivel nacional”, afirma Nemes Temba, un albino que trabaja para Under The Same Sun, una organización con sede en Dar es Salaam. “Hubo un tiempo en el que se nos consideraba como fantasmas; se decía que no moríamos, sino que nos desvanecíamos. Estos son mitos que ahora empiezan a desaparecer. Y eso significa ya mucho”, dice Temba.
Ya ha habido algunas condenas ejemplares de asesinos de albinos que han contribuido a disminuir las matanzas y persecuciones. Al menos siete personas han sido juzgadas, incluidos cuatro hombres que han sido condenados a muerte por asesinar a otro de 50 años y arrancarle la cabeza y las piernas.
Temba dice que los asesinatos y los ataques alcanzaron su punto álgido en 2008, y que desde entonces han ido a menos: “No puedo decir que la elección de Bar’wani vaya a parar estos ataques, pero seguramente ayudará a reducir el número de asesinados y de atrocidades contra los albinos”.
M.P, vecino de Hospitalet de Llobregat, vivía desde hacía nueve meses ocupando "de patada" un piso vacío de protección oficial con su mujer y su hija menor de edad. Se convirtió en ocupa después de haber agotado el paro y no poder pagar el piso de alquiler donde vivía. Pero hace una semana recibió una orden de desahucio anunciándole que tenía que abandonar la vivienda de manera inminente. Finalmente, ayer por la tarde decidió ahorcarse en plena calle, en un parque de la calle Juan de Juanes en el barrio del Gornal en l'Hospitalet.
Según ha informado el presidente de la Asociación de Vecinos Carmen Amaya, Juan Álvarez, M.P, de 45 años de edad, se personó esta semana en el Ayuntamiento de la localidad para pedir que realojaran a su familia en un albergue "porque hacía mucho frío para quedarse tirado en la calle con su familia". Pero, según Álvarez, los servicios sociales del consistorio denegaron su petición. La misma fuente apunta que, como último recurso, el fallecido se personó en dos ocasiones, la última el mismo día del suicidio, para reclamar una demora de un mes en la ejecución del desahucio. Al no obtener una respuesta satisfactoria, a las cinco de esta tarde "ha salido con una cuerda de la vivienda que ocupaba" y ha decidido ahorcarse en el parque de las Setas, a pocos metros del piso que en pocas horas iba a tener que abandonar por la fuerza.
La víctima era electricista hasta que llegó la crisis. Una vez agotada la prestación por desempleo, pasó a cobrar una pensión de unos 300 euros "debido a la depresión que sufría a raíz de no encontrar trabajo", según Álvarez. Además de tener que hacer frente a un juicio por ocupación ilegal, Adigsa reclamaba a la familia 9.000 euros por haber entrado "de patada" al piso. El presidente de la asociación de vecinos del barrio asegura que, poco antes de suicidarse, la víctima le llamó por teléfono para transmitirle su desesperación: "Estaba muy nervioso, me dijo que se había tomado unas pastillas, yo intenté calmarle y le dije que me esperara en la plaza para hablar sobre su situación e intentar encontrar una solución al problema, pero llegué demasiado tarde".
Después del trágico suceso, los responsables de los servicios sociales del Ayuntamiento se presentaron en casa de los familiares para ofrecer su apoyo.
Desahucios masivos en el barrio de la Gornal
La Asociación de Vecinos Carmen Amaya asegura que en las últimas semanas se han producido un gran número de desalojos forzosos de personas que estaban ocupando viviendas vacías deADIGSA. Una de ellas es Manuel Torres, un padre de familia que se quedó en paro hace más de dos años y que decidió entrar "de patada" en uno de los pisos vacíos que hay en la zona. Hace días le llegó la notificación de desahucio que será ejecutada, si nada lo impide, el próximo 7 de febrero. Por su parte, la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) le ha convocado a una reunión el día 25 de este mes para hablar de la custodia de sus dos hijos. Torres vive en un piso sin agua de ADIGSA al no poder hacer frente a lo que cuesta un alquiler con la ayuda de 426 euros para parados. "Somos padres de familia necesitados y aunque queramos, no podemos irnos de los pisos", explica Torres.
El suicidio ya es la primera causa de muerte violenta en España
El sentido de la vida se ha transformado en un sinsentido para un creciente sector de la sociedad que opta por suicidarse. En apenas cinco años, esa grave autoagresión ha pasado a ser la primera causa de muerte violenta en España, superando a los accidentes de tráfico, los actos delictivos y los de terrorismo. En el 2009 fallecieron por suicidio 3.650 españoles, de los que casi un 5% eran adolescentes. España ya es, tras Finlandia y Bélgica, el tercer país de Europa occidental con más suicidios. La causa de esta tendencia a la autolesión mortal es fundamentalmente social, ya que no es razonable pensar que de forma súbita ha aumentado la enfermedad mental o la depresión suicida, explicó ayer Julio Vallejo, jefe de Psiquiatría en el Hospital de Bellvitge y presidente del congreso de esa especialidad que se celebra en Barcelona. La edad predominante de los suicidas se sitúa entre los 18 y los 22 años.
El cambio radical que ha experimentado el sentido de la vida humana subyace en muchas reacciones suicidas, explica Vallejo. «La vida es una cosa transitoria y efímera, que tiene valor por sí misma -dijo el psiquiatra-. Si lo que mueve a la sociedad es el dinero, las personas se alejan de ese sentido. Hay que aprender a refugiarse en uno mismo y mantener relaciones intensas con amigos de carne y hueso, no virtuales». Giner propone que los adolescentes jueguen en la calle con sus amigos.
No tengo palabras para expresar lo que siento al leer esta noticia.
Por supuesto, estos temas no interesan a la mayoría de los medios de desinformación, y tampoco a la sociedad en general. Una sociedad corrompida que sólo piensa en su bienestar material, que juzga al prójimo por las cosas que posee y vive de espaldas a la realidad. Que la empatía y la solidaridad son virtudes en peligro de extinción, es demasiado evidente.
Con todo mi respeto al fallecido, quisiera comentar que si hubiese acudido al psiquiatra de la Seguridad Social para pedir ayuda por su depresión provocada por su situación personal, le habría diagnosticado "Trastorno Grave de personalidad", como ha ocurrido en otros casos parecidos. Incluso le habrían tratado como a un trastornado peligroso, encerrándole en contra de su voluntad, en lugar de ayudarle a encontrar una salida a su extrema pobreza.
¿Es tan difícil ponerse en el lugar del otro y ver que no podemos seguir consintiendo esta situación de injusticia social? ¿Cuántas vidas inocentes serán destruidas por la política capitalista y los ciudadanos que la apoyan? ¿Para quién es esta crisis? ¿Cuántos ricos se han suicidado? Ninguno. Los únicos que sufrimos la crisis somos los pobres. Nosotros somos las víctimas propiciatorias de esta sociedad corrompida.
¡Que paguen los culpables de éste y tantos suicidios inducidos!
Aquí os pongo el enlace de un artículo en el que se describe la desesperación silenciada de miles de ciudadanos en este país, sin trabajo y sin ayuda para salir de la pobreza:
Cuando quedan apenas dos semanas para que se celebre la Cumbre Mundial del Tigre en Rusia, aparecen nuevas evidencias del enorme impacto del comercio ilegal de este felino. El informe de TRAFFIC (red de control del tráfico ilegal de especies creada conjuntamente por WWF y la UICN) refleja las capturas de más de un millar de tigres en tan sólo 10 años, una cifra escandalosa si tenemos en cuenta que representa una tercera parte de los animales actualmente en libertad.
Los barcos españoles lideran la flota europea de pesca de tiburones. Y el puerto de Vigo es la capital principal en Europa del comercio de su carne y aletas.
Así muere un tiburón al que han cortado las aletas
Sopa de aletas de tiburón. Por comer algo raro en el restaurante chino.¿Sabes cómo se obtienen muchas de esas aletas gelatinosas de nuestro último capricho gastronómico?Descúbrelo en este vídeo, extracto de la fabulosa película Oceansde Jacques Perrin.
Pero ten cuidado,son imágenes que pueden herir tu sensibilidad. De hecho la van a herir, pues resultan absolutamenteterroríficas(por lo real).
Es la práctica ilegal (pero habitual) del “aleteo”. Consiste encortar las aletas a un pobre tiburón vivoy tirarlo luego al mar como quien arroja un cacharro inservible a la basura. Verlo hundirse y ahogarse en el fondo, incapaz de moverse, agonizando…
Es evidente.Los tiburones no son peligrosos. Los peligrosos somos nosotros.Y el mar Mediterráneo, el lugar más arriesgado donde pueden vivir. Según la organización Oceana, el 40 por ciento de las especies de tiburones y rayas del Mediterráneo están en peligro de extinciónpor la contaminación, la destrucción de sus hábitats y la pesca, accidental o intencionada, lo que convierte al “Mare Nostrum” enel lugar más peligroso del mundopara el pez más temido del planeta.
Las estadísticas así lo demuestran.Cada año se pescan en el mundo alrededor de 200 millones de tiburones, frente a cinco muertes humanasde media por ataques suyos a nuestra especie.
Problema de los chinos, diréis algunos. Pero no es verdad. Los españoles tenemos mucha culpa. Nuestros barcos lideran la flota europea de pesca de tiburones.Yel puerto de Vigo es la capital principal en Europa del comercio de su carne y aletas.
Creo que voy a ver el vídeo, sólo por renegar de mis compatriotas. Y para pediros a todos vosotros quenunca se os ocurracomer sopa de aleta de tiburón.