Showing posts with label Literatura. Show all posts
Showing posts with label Literatura. Show all posts

Monday, January 3, 2011

ESTIGMA

0 comments



[…]

–¡Entre ellos que se solucionen sus problemas! –corta la gallina haciendo un gesto despectivo con el ala–. ¡A ver si ahora vamos a tener que lamentarnos también nosotros por sus desdichas! Ellos son los agresores, que hasta los humanos víctimas de sus congéneres nos tienen por objetos, como dice Rita. Llevamos el estigma de “animales” aquí en la cocorota –se da golpecitos en la cabeza–, marcado a fuego. Si eres animal en la Comunidad humana estás perdido, no eres nadie. Basura. Tal vez tengas suerte si eres un perro de raza, pero se trata de excepciones contadas si nos atenemos a las cifras. En cuanto a la consideración que les merecemos, un animal es una mierda en la Comunidad humana. El estigma nos acompaña siempre, desde nuestro nacimiento perfectamente controlado, hasta nuestra muerte perfectamente mecanizada. Toda nuestra vida, la única que tenemos, “perfectamente” explotados día a día, hasta el final. ¿Queréis que os dé cifras de cuántas de mis compañeras perecen desangradas en una sola mañana, colgadas de las patas como si fueran (fuéramos) racimos de uvas, pasadas a cuchillo por operarios que luego van a la huelga para exigir sus derechos sindicales? ¡Hace falta tener poca vergüenza! Ellos tienen potentes organizaciones que defienden sus intereses, sus derechos, hasta los más nimios. Derecho a esto: ¡claro!; derecho a lo de más allá: ¡estupendo!; derecho a tal y cual: ¡cómo no, sólo faltaba! Y eso está bien, conste, yo haría lo mismo, pero… ¿cómo puedes pedir para ti un aumento de sueldo mientras colocas las cuchillas nuevas que rebanarán el gaznate a diez mil seres inocentes? –la gallina pone tal énfasis y pasión en sus palabras que nadie osa interrumpirla–. Yo misma estaba destinada a la cadena, y allí hubiera acabado de no ser porque el camión volcó en una zona solitaria… Tampoco es cuestión de soltaros aquí la chapa, que cada cual tiene su historia y su drama particular. ¡Pero no seré yo quien derrame una sola lágrima por los humanos, pobrecitos, los asesinos! Además, tienen suficientes organizaciones como para defender sus intereses, vuelvo a lo mismo. Que los colectivos que defienden a los animales apenas tienen recursos económicos, casi ni se les da cancha en los medios, y encima tienen que aguantar la matraca de “primero están los humanos”, que a mí eso me enerva si cabe más todavía. O sea, que defienden la idea de que deben prevalecer los derechos del torturador sobre los del torturado, porque es exactamente eso lo que encierra la afirmación. Yo te encierro a ti y a otros diez mil en naves infectas para quedarme contus músculos y hacer un guiso, yo te torturo en las fiestas del pueblo y convierto el espectáculo en arte subvencionado, yo te fusilo y me las doy de guardián del medio natural, yo introduzco espuma de afeitar en tus ojos mientras te mantengo amarrado para que no escapes y voy de salvador de los enfermos, yo te despellejo vivo para robarte tu piel y dejo que mueras en la más terrible de las agonías… Pero cuando , animal ultrajado, secuestrado, apaleado hasta la muerte por el capricho más grosero, cuando , animal marcado con el estigma de “animal” te quejas por tu condición de ser inferior, por tu papel de paria entre los parias, y me pides responsabilidades a mí, al agresor, al que empuña el arma ante el desarmado, al único responsable de tu inmensa desgracia, entonces sales con lo de que estás primero. ¡Claro, muy normal! ¡Toda esta puta historia es muy normal, amigos! O sea, primero  –señala con el dedo a un imaginario ser humano que tuviera enfrente– y después yo. O mejor dicho, siempre  y nunca yo –la gallina, que había ido elevando su discurso a medida que avanzaba, calla de manera brusca, sabiendo que no necesitará hacer ningún esfuerzo para proseguir. Acierta–. Más o menos es así, ¿no, compañeros? ¿He exagerado? ¿La gallina loca ha exagerado? ¿Se le ha ido la olla a la gallina, pobre, todo el día con los focos encendidos encima, que han acabado afectándole el cerebro? –el ave se señala la sien con la punta del ala y describe círculos con ella. El discurso ha finalizado, todos lo perciben así.
Los aplausos son unánimes, y se acompañan de gritos de ánimo. Algunas caras conjugan emoción y rabia, ciertos ojillos se empapan.
.
[…]

.



Kepa Tamames, el autor de ESTIGMA. 
Kepa, un luchador por los derechos de los animales, digno de todo reconocimiento. 
En esta parte del mundo, en la Península Ibérica, donde la mayoría vive anclada en el pasado más carroñero, más apestoso, con un nauseabundo olor a cadáver... encontramos personas como Kepa, que no están ciegos, sordos, mudos y muertos. 
¡Gracias, Compañero! 

Creo que viene bien compartir con este tema una canción que me encanta y me ayuda a no desanimarme cuando veo tantas injusticias, tanto dolor y sufrimiento gratuito, cuando las fuerzas flaquean...

¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?... YO VENGO A OFRECER MI CORAZÓN...




http://www.youtube.com/watch?v=AAQ9UkuHnko



Yo Vengo Ofrecer Mi Corazón


¿Quién dijo que todo está perdido?
yo vengo a ofrecer mi corazón,
tanta sangre que se llevó el río,
yo vengo a ofrecer mi corazón.
No será tan fácil, ya sé qué pasa,
no será tan simple como pensaba,
como abrir el pecho y sacar el alma,
una cuchillada del amor.
Luna de los pobres siempre abierta,
yo vengo a ofrecer mi corazón,
como un documento inalterable
yo vengo a ofrecer mi corazón.
Y uniré las puntas de un mismo lazo,
y me iré tranquilo, me iré despacio,
y te daré todo, y me darás algo,
algo que me alivie un poco más.
Cuando no haya nadie cerca o lejos,
yo vengo a ofrecer mi corazón.
cuando los satélites no alcancen,
yo vengo a ofrecer mi corazón.
Y hablo de países y de esperanzas,
hablo por la vida, hablo por la nada,
hablo de cambiar ésta, nuestra casa,
de cambiarla por cambiar, nomás.
¿Quién dijo que todo está perdido?
yo vengo a ofrecer mi corazón.

Wednesday, October 27, 2010

Ese pequeño punto azul pálido (Carl Sagan)

0 comments
Estamos aquí…un punto azul pálido. Eso es nuestra casa. Ahí estamos nosotros. En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.

La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.


Fondos de Pantalla Earth and Moon, papeis fondos de escritorio Tierra del planeta Universo



Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.
Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.



Un punto azul pálido es una fotografía de la Tierra tomada por la nave espacial Voyager 1 a una distancia de 6.000 millones de kilómetros y el título de un libro de Carl Sagan inspirado en esta fotografía. Muestra la Tierra como una mota de luz casi imperceptible por el fulgor del Sol. La foto fue tomada el 14 de febrero de 1990

Vídeo


Sunday, October 10, 2010

EL HOMBRE MÁS PODEROSO DEL MUNDO ES EL QUE ESTÁ MÁS SOLO

0 comments
Quiero compartir con vosotros algunas frases del libro Pregúntale a Platón del profesor de filosofía Lou Marinoff, en las que reflexiona sobre LA IDENTIDAD INDIVIDUAL FRENTE A LA IDENTIDAD DE GRUPO y la necesidad de fortalecer nuestra individualidad, escapando del etiquetamiento colectivo y la ceguera voluntaria. El ir contra corriente, el no dejarse guiar como una marioneta por los poderes establecidos puede acarrear, en la mayoría de las ocasiones, el ser tildado como “enemigo” de la sociedad. Este fue el precio que pagó el principal protagonista de la obra de Henrik Ibsen UN ENEMIGO DEL PUEBLO, del que citaré algunas frases al final del texto. El filósofo español José Ortega y Gasset también advirtió sobre este peligro en su obra La rebelión de las masas: “ La masa arrolla todo lo diferente, egregio, individual, calificado y selecto. Quien no sea como todo el mundo, quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado ”.


LA IDENTIDAD INDIVIDUAL FRENTE A LA IDENTIDAD DE GRUPO

La esencia del conflicto entre grupos parte de la renuncia a la identidad individual, el pensamiento y la expresión propias, por la identificación con el grupo. […] Cuando se cambia la identidad individual por la identidad del grupo también se cambia una parte de la libertad de pensamiento y acción por otra de sumisión al colectivo, que exige uniformidad de creencias y conformidad de actos. Arthur Koestler llamó a este fenómeno “identificaciónn autotrascendente” y escribió que “los males de la sociedad no están causados por la agresividad de los individuos, sino por su identificación autotrascendente con los grupos […]
la corriente delirante que atraviesa la historia no se debe a formas individuales de locura, sino a los delirios colectivos generados por un sistema de creencias basado en emociones”.
El beneficio inmediato es la seguridad: el grupo da la bienvenida al individuo, le evita la problemática búsqueda de uno mismo al ofrecerle una identificación cómoda, y apela al instinto de pertenencia. El grupo hace que el individuo se sienta querido.
[…] Si se pregunta, al azar, a gente de la calle “¿Tú qué eres?”, estoy seguro de que la mayor parte identificará su identidad con algún grupo: “Soy médico” o “Soy cristiano” […] o “Soy feminista”…Muy pocos ofrecerán de improviso una respuesta más ilustrada, del tipo “Soy un ser humano único”.
En cambio, si fuéramos capaces de contestar de esta forma con honestidad, de aceptar nuestra propia individualidad única y el pleno significado de nuestras identidad personal, podríamos acercarnos a los demás sin conflictos. El reto de cada uno de nosotros es en última instancia poder estar solos, sin miedo y felices de ser exactamente lo que somos. […] La cumbre del éxito del ser humano se alcanza cuando uno encuentra su identidad como ser único, y no cuando uno la pierde en una identificación autotrascendente con un grupo. Hay que ser uno mismo y parte de la humanidad. Entonces nadie nos podrá convencer o coaccionar para que nuestros pensamientos y nuestros actos sean violentos hacia los demás, basándonos en meras diferencias en la apariencia o en las creencias. Encontrar la propia humanidad independiente de una identificación con un colectivo permite encontrar en los demás, y, al mismo tiempo, ser reconocido.




Hasta aquí el texto copiado del libro Pregúntale a Platón
La frase  El reto de cada uno de nosotros es en última instancia poder estar solos, sin miedo y felices de ser exactamente lo que somos”, me ha recordado algo que expresó E. M. Cioran y que está publicado en el libro Conversaciones (una recopilación de entrevistas realizadas al escritor rumano, publicadas por Tusquets Editores). En su conversación con Luis Jorge Jalfen, Ciorán expresa su idea sobre el miedo a la soledad:
“La catástrofe, para el hombre, se debe a que no puede quedarse solo. No hay ni una persona que pueda estar sola consigo misma. Actualmente, todos los que deberían vivir consigo mismo se apresuran a encender la televisión o la radio. Creo que, si un Gobierno suprimiera la televisión, los hombres se matarían entre sí en la calle, porque el silencio les aterra. En un pasado lejano, la gente se mantenía mucho más en contacto consigo misma, durante días y meses, pero ahora ya no es posible”.
Arthur Schopenhauer dijo:
"Toda sociedad exige, necesariamente, un acomodamiento recíproco, un temperamento; así cuanto más numerosa es, más insípida se hace. No se puede ser verdaderamente uno mismo, sino mientras está uno sólo; por consiguiente, quien no ama la soledad, no ama la libertad, porque no es uno libre sino estando solo" schopenhauer-web.org/citas.html
“El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad”
EL HOMBRE MÁS PODEROSO DEL MUNDO ES EL QUE ESTÁ MÁS SOLO
Uno de mis libros favoritos es Un enemigo del pueblo del dramaturgo y poeta noruego Henrik Ibsen. En él, el protagonista principal, el doctor Doctor Sotckman se enfrenta a una sociedad ciega, manipulada y corrupta, una sociedad que le considera “enemigo del pueblo” precisamente por luchar en solitario por el bien colectivo. Los componentes de esa sociedad prefieren la ceguera voluntaria y cómoda que le proporciona beneficios a corto plazo, pero destructivos, en lugar de realizar cambios que produzcan ganancias a largo plazo, pero duraderos. En su defensa ante el pueblo acusador, y como respuesta a la afirmación del director del periódico local (el señor Hovstad) afirmando que “La mayoría siempre tiene la razón”, el Doctor Sotckman contesta: “ No; la mayoría no tiene la razón nunca. Esa es la mayor mentira social que se ha dicho. Todo ciudadano libre debe protestar contra ella. ¿Quiénes suponen la mayoría en el sufragio? ¿Los estúpidos o los inteligentes? Espero que ustedes me concederán que los estúpidos están en todas partes , formando la mayoría aplastante. (Escándalo y gritos) ¡Ahogad mis palabras con vuestro vocerío! No sabéis contestarme de otra manera. Oíd: La mayoría tiene la fuerza , pero no tiene la razón”. Al final de la obra, Sotckman afirma: “Me aventuro a decir que soy uno de los hombres más poderosos del mundo. El hombre más poderoso del mundo es el que está más solo”.


Saturday, September 11, 2010

Si Eva hubiera escrito el Génesis...

0 comments
Si Eva hubiera escrito el Génesis, ¿cómo sería la primera noche de amor del género humano?





Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y tu marido te dominará. Que todas esas son puras mentiras que Adán contó a la prensa.


Eduardo Galeano 



Sunday, September 5, 2010

¡¡Cómo lloraba el monito¡¡

0 comments
Os paso unos versos del poema de León Felipe "Escuela". En el vídeo podéis escuchar a Héctor Alterio recitando esta maravilla...



Escuela (fragmento)



Vi parir a una mujer

y vi parir a una gata...

y parió mejor la gata;


vi morir a un asno

y vi morir a un capitán...

y el asno murió mejor que el capitán.

Y ese niño, ¿por qué ha llorado toda la noche ese niño?

No es un niño, es un mono -me dijeron.

Y todos se rieron de mí.

Yo fui a comprobarlo

y era un mono pequeño, en efecto,

pero lloraba igual que un niño,

más desgarrada y dolorosamente que todos los niños

que yo había oído llorar en el mundo.



El Sargento me explicó:

- Anoche en el bosque matamos al padre y a la madre,

y nos trajimos al monito.

¡¡Cómo lloraba el monito¡¡

León Felipe







He visto llorar a mucha gente en el mundo

y he aprendido a llorar por mi cuenta.

El traje de lágrimas

lo he encontrado siempre cortado a mi medida.

Escuela
León Felipe 


Aquí podéis encontrar el texto completo:

http://notesalves.blog.com.es/2010/09/05/escuela-9315162/

Los taurinos, esa raza tan humilde

0 comments
“Los pitucos” es un poema de Benedetti del que, con el mayor respeto hacia el poeta, realicé hace tiempo algunos cambios para aplicar los versos a los fulanos/as que aun existen en nuestra sociedad: los taurinos. Es una raza anacrónica que se resiste a la desaparición, viviendo artificialmente gracias a las transfusiones de sangre y subvenciones.
Aconsejo leer el poema original para entender el por qué me he apoyado en las palabras del maestro.

Imagen Igualdad Animal

Los taurinos

Hijo mío
recuérdalo
son éstos los taurinos

tienen un aire
verdad
que es un desaire

tienen una marca
verdad
de su comarca

mira
son los taurinos
nacen en cualquier parte
respiran el olor a sangre
le hacen guiños a la inmoralidad
se rascan el ombligo
duermen siestas feroces

besan con labios blandos
y en la plaza se mueren
y van al paraíso
y claro
su paraíso
es también una plaza
un infierno de tortura
y martirio




fíjate bien
son ellos
los taurinos
casi una raza aparte

son nietos de estancieros
primos de horteras
sobrinos de sobrinos
de insignes sanguijuelas

son cretinos
imberbes
deportistas
cazadores
cornudos




mira cómo te miran
bajo sus lentes negros
pero no te preocupes
en el fondo
son pobres

aman los dividendos
chupan de las subvenciones
escuchan al Fary
se bañan de vez en cuando
con jabón perfumado
y a la hora de la corrida
van todos a la plaza
con el pelo engominado

 

hijo mío
prométeme
nunca intentes hacerles
zancadillas

los taurinos son tenues
los taurinos son blandos
una bocina
un grito
a veces una ILP
les arruinan el alma






en ocasiones
raras ocasiones
se hacen los malos
dicen palabrotas
pero después se mueren
de vergüenza
y allá en su diario íntimo
se azotan con metáforas
retirados,
apartados incluso
de sí mismos

hijo mío
recuérdalo
son estos los taurinos

tienen un pelo
verdad
que es terciopelo
una cadencia
verdad
que es decadencia

déjalos pasar
son de otra raza
ignóralos
desdéñalos
apártalos
escúpelos
tírales caramelos
cualquier cosa

después
cuando seas grande
grande
y tengas un hijo
lo tomas de la mano
lo traes aquí a la plaza
anacrónica
 un museo del espanto

y sin darle importancia
le dices
hijo mío
eran estos los taurinos

¡Qué lástima!

0 comments
Otro de León Felipe, en este caso, interpretado por el magnífico Héctor Alterio. ¡Sublime!

Yo tampoco tengo una patria,
ni una tierra provinciana, 
ni una casa solariega y blasonada, 
ni el retrato de un mi abuelo 
que ganara una batalla…

Todo el ritmo de la vida pasa 
por este cristal de mi ventana...
Y la muerte también pasa...
soy un paria que apenas tiene una capa...
venga forzado a cantar, cosas de poca importancia!








¡Qué lástima!
¡Qué lástima! 
Que yo no pueda cantar a la usanza de este tiempo 
lo mismo que los poetas que hoy cantan! 

¡Qué lástima que yo no pueda entonar 
con una voz engolada esas brillantes romanzas 
a las glorias de la patria! 
¡Qué lástima que yo no tenga una patria! 

Sé que la historia es la misma, 
la misma siempre, que pasa 
desde una tierra a otra tierra, 
desde una raza a otra raza,
como pasan esas tormentas de estío 
desde ésta a aquella comarca.

¡Qué lástima que yo no tenga comarca, 
patria chica, tierra provinciana! 
Debí nacer en la entraña en la estepa castellana 

Y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada:
Pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
Y mi juventud, una juventud sombría, en la montaña. 

Después... ya no he vuelto a echar el ancla 
y ninguna de estas tierras me levanta ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada 
al mismo río que pasa rodando las mismas aguas, 
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.

¡Qué lástima que yo no tenga una casa! 
Una casa solariega y blasonada, 
una casa en que guardara, 
a más de otras cosas raras, 
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada 
y el retrato de un mi abuelo 
que ganara una batalla. 
¡Qué lástima que yo no tenga un abuelo 
que ganara una batalla, retratado 
con una mano cruzada en el pecho, 
y la otra mano en el puño de la espada! 

¡Qué lástima que yo no tenga siquiera una espada! 
Porque... ¿qué voy a cantar 
si no tengo ni una patria, 
ni una tierra provinciana, 
ni una casa solariega y blasonada, 
ni el retrato de un mi abuelo 
que ganara una batalla, 
ni un sillón viejo de cuero, 
ni una mesa, ni una espada?

¡Qué voy a cantar si soy 
un paria que apenas tiene una capa! 
Sin embargo... en esta tierra de España 
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa en la que estoy de posada 
y donde tengo, prestadas, 
una mesa de pino y una silla de paja. 
Un libro tengo también. 
Y todo mi ajuar se halla en una sala muy amplia 
y muy blanca que está en la parte más baja 
y más fresca de la casa. Tiene una luz muy clara
esta sala tan amplia  y tan blanca...

Una luz muy clara que entra por una ventana 
que da a una calle muy ancha. 
Y a la luz de esta ventana vengo todas las mañanas. 
Aquí me siento sobre mi silla de paja 
y venzo las horas largas leyendo en mi libro y viendo 
cómo pasa la gente al través de la ventana.

Cosas de poca importancia 
parecen un libro y el cristal de una ventana 
en un pueblo de la Alcarria, 
y, sin embargo, le basta 
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma. 
Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa 
ese pastor que va detrás de las cabras 
con una enorme cayada, 
esa mujer agobiada 
con una carga de leña en la espalda, 
esos mendigos que vienen 
arrastrando sus miserias de Pastrana, 
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana. 

¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana siempre, 
y se queda a los cristales pegada 
como si fuera una estampa.
¡Qué gracia tiene su cara en el cristal aplastada 
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola 
y la digo que es una niña muy guapa... 
Ella entonces me llama ¡tonto!, y se marcha. 
¡Pobre niña! Ya no pasa por esta calle tan ancha 
caminando hacia la escuela de mala gana, 
ni se para en mi ventana, 
ni se queda a los cristales pegada 
como si fuera una estampa. 
Que un día se puso mala, muy mala, 
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas. 

Y en una tarde muy clara, por esta calle tan ancha, 
al través de la ventana, vi cómo se la llevaban 
en una caja muy blanca... En una caja muy blanca 
que tenía un cristalito en la tapa. 
Por aquel cristal se la veía la cara 
lo mismo que cuando estaba 
pegadita al cristal de mi ventana... 
Al cristal de esta ventana 
que ahora me recuerda siempre 
el cristalito de aquella caja tan blanca. 
Todo el ritmo de la vida pasa 
por este cristal de mi ventana...
Y la muerte también pasa...

¡Qué lástima!
Que no pudiendo cantar otras hazañas, 
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana, 
ni una casa solariega y blasonada, 
ni el retrato de un mi abuelo 
que ganara una batalla, 
ni un sillón viejo de cuero, 
ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria que apenas tiene una capa...
venga forzado a cantar, cosas de poca importancia!


León Felipe 

SÉ TODOS LOS CUENTOS

0 comments
Yo no sé muchas cosas, es verdad. 
Digo tan sólo lo que he visto. 
Y he visto: 
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos, 
que los gritos de angustia del hombre los ahogan 
con cuentos, 
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos, 
que los huesos del hombre los entierran con cuentos, 
y que el miedo del hombre… 
ha inventado todos los cuentos. 
Yo no sé muchas cosas, es verdad, 
pero me han dormido con todos los cuentos… 
y sé todos los cuentos.

León Felipe 



Wednesday, August 25, 2010

Envenenadnos y llamadlo conservación del medio ambiente

0 comments



Robadnos y llamadlo economía nacional.
Quitadnos nuestras casas y llamadlo planificación regional.
Humilladnos y llamadlo asistencia social.
Volvednos locos y llamadlo higiene mental.
Envenenadnos y llamadlo conservación del medio ambiente.
Adormecednos y llamadlo ideología de consumo.
Lanzadnos al paro y llamadlo reconversión.
Confundidnos y llamadlo publicidad.
Vended nuestros cuerpos y llamadlo libertad sexual.
Engañadnos y llamadlo política de rentas.
Cosificadnos y llamadlo nivel de vida.
Escarneced nuestro trabajo y llamadlo jubilación anticipada.
Mentidnos y llamadlo libertad de expresión.
Tiranizadnos y llamadlo democracia.

  

Claes Andersson (traducción de Francisco Uriz)


Quizá te interese: 

La negación de la muerte




Conviene no engañarse


http://noestamalserhumildeporlasdudas.blogspot.com/2010/08/conviene-no-enganarse.html